Todo lo que pueda hacer para que los compradores se sientan
a gusto en su casa, merece la pena. Si bien el aspecto
exterior es lo que capta su atención, el ambiente interior
de su casa es lo que hará que cuaje o se rompa una venta.
Algunas reparaciones y un poco de limpieza le acercarán sin
duda a la conclusión de la venta, como por ejemplo:
Limpieza de cada cuarto de su casa española y del desorden
de la vida cotidiana. Esto sólo hará que la casa parezca
mayor y más luminosa.
Volver a pintar las paredes manchadas o con colores
fuertes, en un tono neutro, blanco, marfil o beige. Mantener
este tono neutro en toda la casa quizás no sea lo que más le
guste, pero contribuirá a que las habitaciones parezcan
mayores y es lo que una mayoría de gente prefiere.
Comprobar cuidadosamente fisuras, escapes de agua y
señales de humedad por toda la casa. La humedad es el
defecto más disuasorio de todos. En las villas de Oropesa no
suele ser un problema mayor de estructura. Sino
probablemente la consecuencia de unas tejas rotas, o de una
tubería partida en la pared, que tienen fácil reparación.
Sin embargo la mayoría de los compradores vienen del Norte
de Europa donde las manchas de humedad indican defectos
importantes en la propiedad, con un alto costo económico
para solucionarlo. Es improbable que hagan una oferta para
una propiedad donde se evidencian problemas de humedades.
Reparar fisuras, grietas, agujeros en el enlucido, la
pintura y los azulejos o losas.
Reparar los cristales de las ventanas, molduras y otros
elementos de madera, rotos o partidos.
Comprobar la fontanería, la calefacción, el aire
acondicionado y los sistemas de alarma y asegurarse de su
perfecto funcionamiento.
Comprar unas toallas nuevas y vistosas para los cuartos
de baño (a sacar únicamente cuando se presentan unos
compradores potenciales) es un toque eficaz. |